La fe

Elías y los profetas (450) de Baal
Hebreos 11:1
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Si miramos las escrituras, tenemos muchísimos ejemplos desde lo más pequeños a lo más grande, como los milagros, pero la fe no se mide por la recompensa de lo que uno le falta, tanto en lo emocional, espiritual, físico o económico.
En el libro de los Hebreos es la esencia.
Hemos leído el primer versículo de este texto y en su capítulo tenemos algunas respuestas que nos hacemos estimados hermanos.
Leamos el texto completo.
Hebreos 11:1-40
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 2 Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. 3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. 4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella. 5 Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. 6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. 7 Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe. 8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. 9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; 10 porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. 11 Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. 12 Por lo cual también, de uno, y ese ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.
13 Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. 14 Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; 15 pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. 16 Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad. 17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, 18 habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; 19 pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir. 20 Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú respecto a cosas venideras. 21 Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de José, y adoró apoyado sobre el extremo de su bordón. 22 Por la fe José, al morir, mencionó la salida de los hijos de Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos. 23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey. 24 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, 25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, 26 teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón. 27 Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible. 28 Por la fe celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos. 29 Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados. 30 Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos siete días. 31 Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz. 32 ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; 33 que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, 34 apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros. 35 Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección. 36 Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. 37 Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; 38 de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.

39 Y todos estos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; 40 proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.
Siempre cuando se habla de fe o se trae un mensaje o un tema sobre la fe, nos trae a la memoria el texto leído, y esto es muy sencillo por que nos da el significado de la misma.
Es, pues,…
Un comienzo de texto que reengancha con Hebreos 10:39 y dice Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.

Poul Whaser comentaba que muchos dicen que hay miles de religión pero él dice que hay solamente dos, una es la fe y otra de obra. Es cierto y lo firmo porque en toda la escritura lo dice.

. …la fe la certeza de lo que se espera,

Este versículo, no habla de nosotros, sino de Dios.
Muchos pensamos que es de nosotros, te comento que no.
Si miramos como el mundo lo hace, pensamos que son las necesidades que Dios debe de suplir nuestras vidas y eso no es, si fuimos llamados y contestamos dicho llamado, nuestra vida esta fortalecida por medio de esa fe que Cristo nos ha dado. Ya que antes de venir a Cristo no sabíamos lo que era fe, fortaleza, esperanza, creer en él, porque Cristo fue quien puso todo esto y más en nuestras vidas. Una vez más les digo, la fe no es que nos satisfaga de cosas materiales, no, para llegar a esto nosotros debemos de negarnos a nosotros mismo y seguir y dejar que Cristo obre en nosotros y nuestro alrededor. En este mismo capítulo tenemos ejemplos de la obra de Cristo en los diferentes patriarcas en la escritura. Una de las escenas más dramáticas de la escritura son en el libro de Daniel, donde Sadrac, Mesac y Abed-nego es cuando estaban frente a todo el pueblo de Nabucodonosor y la estatua de oro que media una altura impresionante y todos se arrodillaron dándole adoración a este ídolo e inclusive los hebreos por temor.
Porque así era el edito que habían confabulado los sabios para deshacerse de los hebreos que tenían posiciones en el estado.
Pero Sadrac, Mesac y Abed-nego no quisieron pecar ante Dios, y confiaron en él que si morían iban hacia él. Porque la consecuencia fue calentar el horno siete veces más de lo que era y los tiran y los que sujetaron a los amigos de Daniel, fueron muertos por la temperatura del propio horno.
Cuando Nabucodonosor mira hacia el horno y se da cuenta y pregunta, ¿no eran tres que tiranos, entonces porque veo a un cuarto como figura de un ser que no es de este mundo? Todos miraban y era verdad, eran cuatro los que estaban y el cuarto era semejante a un ser de una luz más resplandeciente que el propio fuego que en ellos estaban.

. …la convicción de lo que no se ve.

. Por el oír.
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Romanos 10:17
Cuando Lázaro enfermo fueron a avisar a Jesús, Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. Juan 11:4
Hermanos, déjeme hacer una aclaración aquí, como una NOTA, ya que este texto es un problema para algunas supuestas iglesias que se autodenomina evangélicas.
Estas sectas creen que los muertos quedan en un estado de inconsciencia, en un estado de sueño profundo de cual una persona espera la resurrección, así creen estas seudo-critiana. Esto no es así, a la evidencias esenciales tanto bíblicas que el cuerpo se descompone y el alma vuelve a Dios o como nos dice Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Lucas 16: 23 

Lázaro, había muerto de una enfermedad. Cuando lo pusieron en esa roca cavada donde lo pusieron al amigo de Cristo vino con Marta, María, lo discípulos y algunos judíos. Aquí Cristo lloró, no solo por ser amigos sino porque afirma su humanidad. Una vez de consolar a las mujeres, hermana del muerto Lázaro.
Cuando Cristo oró, el poder salió de él, aun que no era de él, venía directamente de Dios Padre y así nos dice: Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. 42 Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. 
Aquí vemos que Cristo no buscaba su gloria, sino del Padre, de la misma forma que él lo escuchaba y más porque los que estaban los fariseos, saduceos y otros, donde ellos negaban la deidad de Cristo como muchos hoy en la actualidad que se llaman iglesias y no lo son.

43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! 44 Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.

Juan 11:41b-44
Este versículo leído es de la misma forma que nos habla el Señor a nosotros, cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados como nos dice el texto del apóstol Pablo. Vamos a leerlo desde 1 al 10 de Efesios capitulo 2, y nos dice: Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. 4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Lázaro ya estaba en proceso de descomposición de su cuerpo, ya que hacía cuatro días que le pusieron en esa roca. Cada persona que Cristo escogió, llamo como a Lázaro. ¡Lázaro, ven fuera!
Imágenes con su nombre y así con cada uno que nos escucha.

. Por medio de la fe se constituyo el Universo
Hebreos 11:3
Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.
Una vez más vemos la mano de Dios Padre donde fue unos de los que creó el universo junto con la trinidad por medio de la palabra y por evidencia tenemos Génesis 1, acompáñeme a leerlo.
En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. 3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. 4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. 5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día. 6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. 7 E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. 8 Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo. 9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. 10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. 11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. 12 Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. 13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero. 14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. 17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. 19 Y fue la tarde y la mañana el día cuarto. 20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. 21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. 22 Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. 23 Y fue la tarde y la mañana el día quinto. 24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. 25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. 26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. 29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. 30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. 31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

Y demás Juan 1 leamos. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el principio con Dios. 3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. 4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. 6 Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. 7 Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. 8 No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. 9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. 10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. 11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. 14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. 15 Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo. 16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. 17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. 18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

Juan 1:1-18
. La fe descansa en la providencia de Dios

Hebreos 11:6
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

La providencia de Dios es el cuidado nato que él tiene en cada uno de sus escogidos, el tienen en su mira. Todo lo que este versículo dice es lo que está plasmado en todo el capítulo y más. Es cierto que el hombre natural, pecaminoso no se va tomar la molestia de buscar a Dios, ya que para que el hombre antes de sentir el llamado, primero le haya oído su voz, se arrepiente y le entra la fe y el ES a la misma vez. El hombre natural piensa que para obtener la fe debe de hacer obras y no es así, quien la hizo por nosotros fue Cristo mismo. Al hombre es regenera totalmente, siendo un hombre libre del pecado, de la muerte, pero en Cristo la vida eterna estaba sin ninguna preocupación.

Spurgeon
Es la fe la que amordaza la boca de la muerte y quita el poder del sepulcro. Si cualquier hombre, que no hubiera sido creyente, hubiera sido trasladado como lo fue Enoc, deberíamos haber podido señalar una gran hazaña lograda sin la fe. Nunca ha sido así; porque esto, que fue una de las cosas más grandes que jamás se hizo, – saltar de esta vida a otra, y saltar por completo sobre la tumba – solo se logró “por fe”. Entonces ves que la fe tiene un poder de condenación hacia un mundo impío.
No es necesario decirles constantemente a los mundanos que están haciendo mal; déjalos ver claramente la evidencia de tu fe, porque eso dará el testimonio más fuerte concebible contra su incredulidad y pecado, así como Noé, por su fe, “condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que es por la fe”. (Spurgeon)

Concluimos con el texto del apóstol Pablo.
2 Corintios 4:18
…no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Pr. Wilson Batista
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